La Guardería
- redigod187
- 30 nov 2020
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 25 ene 2021
Después que Bruce se haya separado de su esposa y esta se haya llevado a su hija, Bruce estaba destrozado, ese mismo día Sarha su hermana mayor se mudó con él.
4 meses después.....
Bruce estuvo pensando durante una semana en el consejo que le había dado su hermana.
— Deberías hacer una limpieza — dijo Sarha — No deberías acumular demasiadas cosas.
— ¿Pero qué hago con sus cosas? — dijo Bruce.
— Tengo una idea, y si ¿donas los juguetes de Mia a la guardería a la que ella asistía?
— A ¿SunRay? — Pregunto Bruce.
— ¡Exacto!— exclamo Sarha.
— No puedo hacer eso— Dijo Bruce horrorizado— ¿Y si ella regresara?
Bruce empezó a imaginarse a su pequeña niña de 7 años, volviendo a casa y no encontraría a sus muñecas o sus peluches
— Papi, ¿y teddy?— Bruce imagino las palabras de su hija.
— Hey, Bruce — dijo en voz baja Sarha— Hace meses que se fueron tienes que superarlo hermanito.
— Si, lo hare— Dijo mientras evitaba derramar lágrimas.
Después de una hora de empacar un poco de ropa veja de Mia y algunos de sus juguetes, Bruce se dirigió hacia SunRay. Cuando llego, estaciono el auto y se quedó perplejo mirando la remodelación que habían hecho, el lugar parecía una lluvia de colores.
Cuando Bruce ingreso al local fue recibido por una bella dama de ojos verdes y tez blanca, esta era una de las asistentes de la guardería y a la vez fue la ex maestra de Mia.
— Hola Bruce, que gusto volver a verte— exclamo la dama— Te extrañamos a ti y a Mia.
— Hola y gracias señorita Williams— Bruce sonrió.
La señorita Williams es la directora de la guardería.
— Y ¿qué es lo que traes aquí? — pregunto la señorita Williams.
— Eh, estas son sus cosas que no se llevó— Dejo las cajas sobre el escritorio y se encogió de hombros—¿Supongo que ella ya no los quería? O bueno— dice triste — ¿Tal vez ella ya no me quería?
Bueno lo último es ridículo, Bruce siempre fue un buen padre en muchos sentidos, pero la única víctima del divorcio era su hija. Él recuerda todos los fin de semanas yendo a Nick's a desayunar panqueques, aunque dejo de ir desde que se divorció de su esposa.
— Bueno agrademos las donaciones que hacen todos los padres— dijo la señorita Williams.
— Creo que todo está en buen estado
— Oh, si no te preocupes por eso— sonrió la señorita Williams—Podrías ayudarme a llevar las cajas.
— Si.
Bruce empezó a caminar junto a la señorita Williams, mientras caminaba observaba todas las aulas y salones coloridos, algunos con muchos niños y otros vacíos, el pasillo tenia pegado un largo arcoíris como si fuera un camino el cual te llevara a algún lugar.
La señorita Williams se paró frente a una puerta de madera color rojo, arriba tenía un cartel, el cual decía "Salón de juguetes". — Pasa por favor.
Bruce ingreso a salón, era un salón grande, habían mucho estantes los cuales estaban llenos de juguetes y peluches, la señorita William abrió la caja de juguetes y con un rápido movimiento los dejo todos encima de una mesa, Bruce empieza mirar todos los juguetes pero cuando mira unos bloques de colores para construir, el empieza a sentir un cosquilleo extraño pasar por todo su cuerpo.
— A los niños les encantaran estos— Dijo sonriendo la señorita Williams mientras le acaricia el brazo a Bruce.
— De nada— dio una sonrisa falsa.
— Lamento lo que paso— dijo con compasión— Si quiere te podemos pagar por los......
— No se preocupe, quédenselo— interrumpió Bruce — Estoy donándolos.
Pero en realidad Bruce no quería donar los juguetes de su pequeña, él sigue pensando que su ex esposa se dará cuenta del gran error que cometió y regresara a casa junto a Mía, pero ya pasaron meses ya debería superarlo.
— Muchas gracias Bruce, eso es muy generoso de tu parte— Dijo la señora Williams mientras acariciaba el brazo de Bruce. — Tranquilo todo saldrá bien.
— Muchas gracias.
— Ahora, ¿podrás ayudarme a guardar todos estos juguetes antes que te vayas?.
Bruce mira su reloj.
— Creo que debería irme.
— Estas seguro Bruce.
Realmente al último lugar al que Bruce quiere ir es a su casa, ya que si va eso lo pondrá más deprimido.
Bruce se empieza a sentir más raro, se sentía fuera de lugar usando una camisa celeste con corbata, pantalones negros y zapatos de charol. De pronto la voz de la mujer cambia a un tono más dulce y suave, Bruce empieza a sentirse atraído por los bloque de construcción, son tan grandes y coloridos. Todo el punto de vista de Bruce cambia, al igual la forma de ver a la señorita Williams.
— Que niño tan grande — Dijo la señorita Williams — Los niños como tu pueden ordenar los juguetes, ¿no?— dijo con una tonalidad de voz como si hablara con un niño pequeño.
Bruce asiente.
— ¡Lose se!, ¿Puedes juntar todos los bloques de color rojo? — La señorita Williams ríe suavemente — Mira, es verde como tu polo y este marrón como tus pantalones— Ella se lo dice como si necesitara ayuda para comprender esas cosas.
De repente Bruce siente como si estuviera bajo un hechizo, como si estuviera hipnotizado. Cuando reacciona mira hacia abajo y se encuentra vestido diferente, está usando un polo de color verde con un dinosaurio, unos pantalones de color marrón y unas zapatillas con diseños de paw-patrol las cuales tiene correas de velcro y se iluminan con cada paso que da, al mirar a su alrededor, todo era grande los estantes eran gigantes y señorita Williams ha aumentado su tamaño.
Bruce se queda quieto, no camina, ni mueve ningún músculo de su cuerpo.
— Oye, pequeño tonto— Dijo la señora Williams — ¿Tienes mucho sueño?.
Bruce no responde.
— ¿Estás listo para guardar tus juguetes como un niño grande? — dijo la señorita Williams — Porque realmente me vendría bien un poco de ayuda.
— Estos no son mis juguetes.
— ¿Cómo no que no son tus juguetes?, pero si tú los trajiste de casa.
Bruce estaba confundido pero al final asiente, él puede ordenar porque es un niño grande. Bruce le sonríe a la mujer.
— Si, senorita Willams.
La señorita Williams le da una cálida sonrisa
— Buen chico.
Ella se agacha y le da un tierno abrazo al pequeño Bruce, ella le hace cosquillas en su pancita mientras le susurra a los oídos — Que buen bebé eres.
Bruce le devuelve el abrazo a la mujer, con sus pequeños y cortos brazos.
La señorita Williams toma suavemente a Bruce y lo sienta en una de las pequeñas sillas, en ese momento Bruce se da cuenta que está usando pañales.
Al terminar de ordenar los bloques con ayuda de la señorita Williams, esta le toma de la mano y lo saca de la habitación, la señorita Williams guía a Bruce a otra nueva habitación la cual tenía un cartel que decía "Salón Corralito", aquí se encontraban todos los niños con alrededor de dos años.
Bruce fue sentado junto a varios niños de dos años, los cuales estaban frente a un televisor, el cual estaba transmitiendo la patrulla canina, la señorita William paso repartiendo cajas de jugos a todos los niños incluyendo a Bruce, este la bebió toda muy a gusto.
Al terminar la señorita Williams le dio un chupete a Bruce, el cual hizo que todos los conocimientos que había adquirido con el tiempo se vallan incluyendo los recuerdos de su ex esposa y su hija, y mientras más succionaba el chupete todos sus recuerdos se iban hasta olvidar como ir al baño y la mayoría de su vocabulario. Sin darse cuenta Bruce empieza a mojar su pañal.
La señorita Williams se da cuenta de Bruce y lo mira.
— ¿Alguien necesita un cambio?.
Bruce solo la mira mientras que la señorita Williams le revisa su pañal.
— Al parecer alguien hizo pipí.
— ¿Pipí? — Bruce responde con su nueva voz chillona.
La señorita Williams lo lleva a la mesa de cambio y le quita el pañal mojado reemplazándolo por uno limpio. Al terminar de cambiar el pañal del pequeño Bruce, esta lo lleva a la salida de la guardería.
Cuando Bruce llega a la salida, el levanta la vista y observa a una linda dama de 25 años, pelo color café y tez blanca.
— TATA (Sarha) — dice Bruce muy feliz y enérgico.
—Hola hermanito listo para ir a casa.
La señorita Williams suelta la mano del pequeño bebe y el corre hacia su hermana, Sarha carga a Bruce y lo mantiene entre sus brazos, La señorita Williams le entrega las pertenencias de Bruce. Sarha se dirige al ex auto de Bruce y lo abre, sienta a su hermanito en un asiento para bebes, cuando Bruce está bien ajustado Sarha le inserta el chupete en su boca y Bruce se siente muy feliz, Sarha arranca camino a casa y en el camino el pequeño Bruce se quedó dormido.
Fin.



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